Begoña.

sábado, 9 de diciembre de 2006

Estimulación Temprana.

La estimulación temprana contempla el aspecto sensorial, social y físico del niño y lleva este nombre, pues lo ideal es que la terapia comience lo antes posible para que se vean mejores resultados, es creada para ponerla en práctica en los primeros años de vida, en primer lugar por la gran plasticidad cerebral de los niños pequeños, es decir, la capacidad de ser moldeable, susceptible a cambiar mediante la experiencia y segundo porque en esos años se desarrollan capacidades fundamentales importantísimas, que sólo se pueden desarrollar en determinadas etapas del desarrollo.

Este sistema fue creado con el fin de asistir al bebé que presentaba enfermedades o alteraciones del desarrollo que comprometían su desarrollo mental y/o físico, por ejemplo, niños que en el parto sufrieron de anoxia (falta de oxígeno) u otros traumas obstétricos, enfermedades genéticas, congénitas, etc, que comprometieran ciertas capacidades, luego se aplicaron planes de intervención temprana a niños que estuvieran en riesgo por sus condiciones sociales y psicológicas que debido ello pudieran presentar problemas a futuro, por ejemplo, niños de bajos recursos que por esta condición, no puedan acceder a artículos didácticos que estimulen sus competencias básicas o niños que debido a la mal nutrición de la madre en el embarazo, podrían ver afectado su desarrollo cognitivo o por último niños que vivan en un ambiente familiar desfavorable en donde los padres no puedan prestarle la atención necesaria y por ende no exista la estimulación requerida por el pequeño, en el caso por ejemplo, que ambos padres trabajen si además no existen en el hogar cuentos, los padres no juegan con el niño, etc, bueno y luego la estimulación temprana se extendió hasta antes del parto y se le denominó estimulación prenatal y convirtiéndose así en una terapia preventiva y no tan solo correctiva, esta estimulación se desarrolla durante la gestación en donde interviene la madre y el padre aplicando diferentes técnicas como las auditivas que comienzan cuando el bebé es capaz de captar sonidos del exterior, aproximadamente a los 2 meses de gestación, en donde lo aconsejable es hablarles, ponerles música. Recordemos el muy de moda efecto Mozzart, esa sería una buena idea, sin embargo no es necesario solo poner música clásica, podemos estimular al feto con cualquier sonido o ritmo, tomando en cuenta evitar música estruendosa, mas bien, ésta debe ser lenta, para tranquilizarlo, otra técnica es la táctil que tiene que ver con el acariciar suavemente o dar golpecitos muy “suaves” en la barriga, otra técnica es la visual que se desarrolla aproximadamente en la 6° semana de gestación en donde se aplica una luz moviéndola por toda la barriga y por último la motora, que es cuando las embarazadas asisten a gimnasia prenatal, yoga, pilates, etc, cabe destacar que cada forma de ejercicio esta hecha especialmente para embarazadas, de alguna forma modificadas, bueno sea cual sea el ejercicio siempre trae muchas consecuencias positivas, en el caso del yoga la circulación y respiración del bebé se ven mejoradas, en general con el ejercicio se mejora en el feto el centro del equilibrio y lo pone en alerta. Todo este trabajo previo al nacimiento favorece la interacción madre - padre – familia (vínculos afectivos) y produce un desarrollo óptimo de funciones básicas como memoria, lenguaje, etc.
La estimulación temprana ayuda a desarrollar con mejores resultados una serie de habilidades como la coordinación,la motricidad, el lenguaje, etc.


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